botox®

 

INYECCIÓN DE TOXINA BOTULÍNICA BOTOX® - VISTABEL®

 

INTRODUCCIÓN:
Botox es una toxina biológica, la toxina botulínica tipo A, adaptada como agente terapéutico desde finales de la década de los 60 en el tratamiento de ciertos desórdenes neurológicos. Posteriormente se ha popularizado en Traumatología, Oftalmología, Neurología, y desde hace unos 10 años, en Cirugía Cosmética.

 

Existen tres tipos de arrugas:

• Las arrugas de fotoenvejecimiento, producidas por la acción del sol.

• Las arrugas por envejecimiento fisiológico.

• Las arrugas dinámicas que son las más frecuentes ya que se producen cuando gesticulamos o expresamos emociones.

La aplicación de toxina botulínica es en la actualidad uno de los procedimientos cosméticos no quirúrgicos más populares y se utiliza para tratar las líneas y arrugas dinámicas del ceño, entrecejo, frente, “patas de gallo”, tercio inferior de la cara y en las alas nasales para reducir su exceso de actividad.

 

Mecanismo de Acción:

La toxina botulínica actúa bloqueando, de manera directa y selectiva, ciertas substancias químicas llamados neurotransmisores responsables de la conexión entre las terminaciones nerviosas y la placa motora del músculo (denervación química superselectiva) inactivando el músculo. Por tanto las arrugas ocasionadas por la actividad de los músculos se alisan, no las arrugas que se observan en reposo. La inactividad y relajación del músculo produce aplanamiento de los surcos y líneas de expresión, sin alterar la expresión natural de la cara.

 

Técnica:

Se le pide al paciente activar los músculos del área para determinar la posición exacta de la inyección la cual se realiza directamente en el músculo con agujas diminutas que lo hacen prácticamente indoloro. Se puede conseguir algo de anestesia con hielo local, lidocaina tópica o infiltración local. El procedimiento toma entre 15-30 minutos y los efectos se notan a los 3-4 días, y es máximo a la semana. La aplicación local de frío posterior ayuda a evitar posible edema.

 

Beneficios:

Se aplica en el consultorio, sin anestesia, no ocasiona baja laboral ni social. El paciente reasume sus actividades inmediatamente. No necesita test de alergia.