La decisión de una cirugía facial requiere no sólo del deseo de verse bien sino que necesita de una preparación apropiada para sincronizar la mente y el cuerpo con ese evento tan especial.

El Lifting, o rejuvenecimiento facial, es uno de los procedimientos más concurridos cuando se quiere recuperar la apariencia del rostro. El Dr. Hector García Dizeo y su grupo de especialistas tienen la mejor solución para el lifting Barcelona.

ABC del lifting facial

El paso del tiempo y nuestra experiencia de vida nos dejan huellas que parecieran imborrables; atenuarlas, a partir de un procedimiento quirúrgico, permite detener el paso del tiempo:

El lifting o rejuvenecimiento facial puede realizarse en áreas específicas o en todo el rostro, complementado con otros procedimientos sobre los parpados, cejas, mentón, etc.

Se recomienda para hombre o mujeres, de edad madura, cuyos rostros comienzan a mostrar signos de envejecimiento y cuya piel conserva todavía la tonalidad natural y elasticidad propia de la edad.

Es necesario conversar con su especialista y seguir las recomendaciones para una preparación adecuada, de manera que el procedimiento brinde los mejores resultados, duraderos en el tiempo.

Se puede emplear anestesia local o general, dependiendo de la extensión de la cirugía y las características del paciente.

Cuidados especiales antes de la cirugía

Si estas decidido a realizarte un rejuvenecimiento facial, la atención a las recomendaciones del especialista y un cambio en el estilo de vida, marcarán la diferencia, permitiendo resultados perdurables en el tiempo:

Evite la exposición solar extendida: el abuso de las radiaciones solares provoca la pérdida de elasticidad de la piel. El empleo de pantalla solar o un protector de amplio espectro, antes y después del procedimiento, es importante como parte del cambio.

Suprima el uso de cigarrillo: el tabaco se encuentra directamente ligado al envejecimiento de la piel, afectando la circulación sanguínea, lo cual puede entorpecer el proceso de cicatrización de las áreas afectadas durante la cirugía. Es importante evitarlo varias semanas antes del procedimiento y mantener esta práctica varios meses, una vez finalizada la cirugía.

Evite el consumo de alcohol: la deshidratación está directamente relacionada a su ingestión, por lo que la hidratación apropiada es complementaria en el proceso preparatorio. Igualmente se recomienda evitar los baños de vapor o sauna y esperar las indicaciones del especialistas antes de reanudar estas prácticas.

Suspenda el uso de ciertas vitaminas, antinflamatorios y aspirinas: la vitamina K y medicamentos que contienen ácido acetilsalicílico presentan efectos anticoagulantes, siendo contraindicados en los procesos preparatorios para la práctica de cirugías. Su cirujano, de la mano de su cardiólogo, le indicarán la forma adecuada de tomarlos, o el momento para interrumpirlos y continuar con su tratamiento, de manera de no afectar su salud ni los resultados del procedimiento.

Mantenga una dieta sana: el cambio en la apariencia va de la mano con un cambio general en el estilo de vida y una alimentación balanceada es el complemento indispensable.